
Luna
La niña que convierte tardes en aventuras
Mitad búho, mitad nube. Guarda los sonidos perdidos del universo y habla con su propio eco.
Mitad búho, mitad nube, con ojos como lunas nuevas y penachos de niebla por cuernecitos. El Eco Mayor guarda los sonidos perdidos del universo en una montaña llena de campanas transparentes: risas antiguas, nanas olvidadas, el chirrido de un columpio. Habla despacio, con su propio eco haciéndole compañía, y cuando duerme —que es casi siempre— sobre su cabeza flotan notas de música muy, muy antiguas.

La niña que convierte tardes en aventuras

Un gato enorme con un secreto bajo los bigotes

El viajero que recoge lo perdido

Mucho más que un coche

El faro de la casita de las flores

Una viajera con mil años de calma que lleva una constelación a cuestas. Nunca tiene prisa… y siempre llega-

Un soldadito de cuerda que odia dar vueltas y cuenta sus pasos como monedas. El más valiente del planeta de los juguetes perdidos.

Una muñeca de trapo con sonrisa de hilo y los mejores abrazos del universo. Sabe cosas que solo saben los juguetes que han esperado mucho.

Una cometa de tela azul empeñada en volar. Cuando lo consigue, llueve confeti.

Hablan a saltitos y el pequeño colecciona piedras que solo brillan si se las trata bien.
Todo empieza en Muy lejos de casa, el primer libro de la saga.