
Luna
La niña que convierte tardes en aventuras
Una muñeca de trapo con sonrisa de hilo y los mejores abrazos del universo. Sabe cosas que solo saben los juguetes que han esperado mucho.
Una muñeca de trapo con el pelo de lana, ojos de botón y sonrisa cosida con hilo. Berta es la voz tranquila del planeta de los juguetes perdidos: lo sabe casi todo, lo explica con la paciencia de quien lo ha contado muchas veces, y da los mejores abrazos del universo — porque los brazos de trapo abrazan mejor que muchos brazos de verdad. Con ella aprendemos la regla más importante de todas: no dejar nunca de mirar el cielo.

La niña que convierte tardes en aventuras

Un gato enorme con un secreto bajo los bigotes

El viajero que recoge lo perdido

Mucho más que un coche

El faro de la casita de las flores

Una viajera con mil años de calma que lleva una constelación a cuestas. Nunca tiene prisa… y siempre llega-

Un soldadito de cuerda que odia dar vueltas y cuenta sus pasos como monedas. El más valiente del planeta de los juguetes perdidos.

Una cometa de tela azul empeñada en volar. Cuando lo consigue, llueve confeti.

Hablan a saltitos y el pequeño colecciona piedras que solo brillan si se las trata bien.

Mitad búho, mitad nube. Guarda los sonidos perdidos del universo y habla con su propio eco.
Todo empieza en Muy lejos de casa, el primer libro de la saga.